domingo, 10 de noviembre de 2013

Pilar Cuartero, Diputada de Igualdad, ¡qué rara es!

Mira, Pilar, se tanto de tí como tú de mí. O sea, rozando "la nada". Así que me disculpo por hablarte de esta manera tan coloquial, pero como sigas comportándote como lo haces no te vas a hacer respetar en esta Diputación. Por favor, que ¡eres Diputada!.
Me quedé muy sorprendido cuando recibí, para una jornada que organizaba, tu ficha de inscripción con su correspondiente justificante de pago de la cuota, y escribiste tus emails y teléfonos de contacto particulares. Leí: "Diputada de Igualdad". Y pensé: "Esta mujer se ha equivocado". A los pocos meses, otra inscripción y otro abono de la cuota. Y hace unos días ¡otra vez la misma historia!.
Pilar, llevo 20 años organizando cursos, jornadas y eventos; nunca he visto a diputada o diputado alguno (incluyendo aquí a jefazos/as, jefitos/as y a quienes se lo tienen creído) comportarse de esta manera tan rara. 
¿Todavía no te has enterado que como Diputada que eres, puedes ir de gorra a todos los cursos, jornadas y eventos cuando te de la diputacional gana, incluso sin avisar (y tomarte el cafelito sin pagar)? ¿Todavía no te has enterado, que la gente con tu categoría se sienta en la primera fila -donde reservamos asientos para ponentes y "autoridades" diversas, y no se pierde en los asientos de la plebe?. 
Como sigas así, no me extrañaría que la gente empiece a malmeter:  "No tiene consideración. Por su culpa, todos/as vamos a tener que pagar las cuotas de inscripción" "Si es que le sobra tiempo hasta para ir a jornadas de formación"  "Seguro que lo hace para escaquearse del trabajo. Por eso se queda desde el principio al final". "Y disimula tomando apuntes, que lo he visto yo con estos ojos negros azabache que ha parido mi madre jerezana del barrio Santiago calle Merced".
Mira, Pilar, yo creo que te comportas así porque tienes baja la autoestima. Voy a darte unos sencillos consejos para reforzarla. 
Repite una y otra vez: (siempre que te acuerdes a lo largo del día. Y no olvides beber 2 litros de agua para un mayor efecto)
1.- ¡Soy Diputada! 
2.- No necesito cursos ni jornadas, pues se supone lo se casi todo; y en caso de no saberlo, no puedo asistir debido al mucho trabajo que tengo acumulado; y si voy, llegaré tarde y me largaré antes del final debido a mis muchas obligaciones. ¡Que se note!
3.- No es necesario que me inscriba y menos que pague la cuota. Puedo ir por la cara siempre que quiera. (ver punto 1). 
4.- Si, por error, me inscribo... (ver punto 2) no pondré mis correos y teléfonos particulares, sino sólo el e-mail y teléfonos de mi secretaria, como hace la gente con "cargo", que esto me da categoría y prestancia.
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Pues sí, Pilar, eres un poco rara. Te aseguro que en 20 años no he visto caso como el tuyo. Que las "¿personalidades?", de diputación se interesen y asistan como "aprendices" a cursos o jornadas es una rareza nacional. Que se inscriban, resulta asombroso. Que paguen la cuota ¡¡¡Esto es un milagro!!!
Pilar, como sigas así... te van a tratar como a un don nadie (perdón... "doña nadie" -que eres Diputada de Igualdad)
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Eso sí, debo darte las gracias porque me has facilitado la respuesta precisa a ese compañero/a, al conceja/la, al cargo de la delegación de la Junta y al director/a que me pregunta: "Soy fulanito/a ¿Yo NO tengo que pagar los 5€ de inscripción, verdad?". Y les respondo con una seguridad pasmosa: "Pues claro que sí. Mira, Pilar Cuartero, la Diputada de Igualdad, ya ingresó la suya". 
Jejejeje... Se quedan con la boca abierta y sin réplica posible.
En fin, que me digo yo, ahora que lo pienso, que a lo mejor, los/las raros/as son quienes tienen un morro que se lo pisan y confunden su cargo con el todo gratis por ser quien soy y el cargo que ostento. 
¡Oye! Voy a darle vueltas a esta última idea...